martes, 3 de julio de 2012

Las promesas pueden llegar a significarlo todo, pero cuando no se cumplen, las disculpas no significan nada.

Hoy es uno de sus días en los que no te apetece hacer nada, en los que no tienes ganas de enfrentarte al mundo, en los que no tienes fuerzas para levantarte de la cama, de esos en los que nada podría ir peor, pero decides levantarte e intentar seguir con tu vida, aunque ya no haya ilusión, ni fuerzas para nada. 
Esos días en los que de tus ojos solo salen lágrimas e intentas que no se note ya que no quieres que nadie sepa que lo estás pasando mal. Finges una sonrisa y haces ver que que todo sigue estando bien aunque por dentro te estás consumiendo y poco a poco vas muriendo. Esos días en los que ves todo gris y parece que no saldrás nunca de esa nube gigante llena de sentimientos, de sueños rotos, de palabras que no puedes olvidar, de momentos que ojala pudieses olvidar pero no puedes y ahí seguirán hasta que consigas recordar sin que duelan. Esos días en los que la vida te parece un asco, y no sabes como seguir, no puedes más y rompes a llorar. Esos días en los que necesitas un abrazo que nunca llegará, y necesitas que alguien te diga que saldrás de esa nube y volverás a ser el mismo que eras antes, que volverás a ser ese chico que nunca dejaba de sonreír. 
Esos días en los que estas perdido y no sabes como continuar tu vida, como olvidar los problemas, ni como seguir adelante ya que solo tienes fuerzas para tumbarte en la cama y llorar hasta quedarte dormido.

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