viernes, 29 de junio de 2012

El camino fácil.

Mejor me lo guardo todo. Si he de explotar que sea por dentro. Si tengo que destruir algo, que sea mi interior. Debería irme, debería coger otro camino y dejar de hacer daño a los demás. A mí mismo. Debería estar un tiempo solo, sin ti, sin mí... Sin todas las noches silenciosas, pero llenas de palabras. Es difícil explicarlo. Ni yo lo entiendo. Pero siento que debo desviar el espacio. Quizás así sería todo más fácil. No me pidas que no me vaya, porque no lo haría. Mi subconsciente discute con las razones para dejarlo todo pasar, haciendo contradecirse a mis palabras, que confusas, tratan de esconder la desconfianza, el egoísmo... Tratan de encontrar un sentido por el cual deba dolerme el corazón. Estamos atravesando un fino hilo... Mientras no podemos mirarnos a los ojos y ser sinceros... Quizás debería rendirme. Quizás debería abandonar y dejar que otra persona me robe la confianza, y luego, la respiración.

Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites.

He fallado a mucha gente, he llorado por quien no debía y amado a la que no lo merecía. He callado cosas que ahora me arrepiento de no haberlas dicho, no he entrado en discusiones importantes solo para que los que lo hacían terminen de discutir y a veces, siento que tan solo dos palabras que pueda decir cambiarán el mundo, pero no las digo por miedo a que se me juzgue. De pequeño, he jugado con mis juguetes a todas horas, me he enfadado por cualquier tontería con mis amigos y luego lo he vuelto a arreglar. He viajado, me he quedado en casa y ha habido veces que me he pasado el día entero tumbado en la cama, pensando. He hecho muchas cosas en toda mi vida, tantas, que sería imposible nombrarlas todas... Pero hay una que destaca entre todas ellas, y es que a pesar de todo siempre he sido feliz. Al fin y al cabo, en eso consiste la vida, ¿no?

miércoles, 27 de junio de 2012

I am me.

Y los objetivos en tu vida los marcas tu, tus sueños, ambiciones, deseos, logros... Todo lo que tengas que sea por que te lo has ganado. Que no hay mayor satisfacción que conseguir algo luchando, ese sentimiento de paz, calma y tranquilidad, como mirar una bonita puesta de sol en las rocas de alguna playa solitaria.